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Patologías Grietas, humedades y desprendimientos

Una grieta no se tapa. Primero hay que saber leerla.

La mayoría de reparaciones de fachada fallan por lo mismo: se actúa sobre lo que se ve y no sobre lo que lo causa. Se sella una grieta que sigue moviéndose, se pinta encima de una humedad que sigue entrando, y a los dos inviernos vuelve a estar todo igual. Con el agravante de que ahora hay que quitar lo que se puso.

  • ¿Viva?La primera pregunta ante una grieta
  • EN 1504Norma de los morteros de reparación
  • InformeCon fotografías y localización del daño

01 Qué nos encontramos

Tres familias de daño, y casi siempre la misma culpable: el agua.

Fisuras y grietas. No es lo mismo una fisura de retracción —superficial, fina, en el revestimiento— que una grieta por movimiento estructural, que atraviesa elementos, tiene trazado diagonal o escalonado y se abre más en un extremo. La primera es estética. La segunda hay que entenderla antes de tocarla.

Humedades. Por capilaridad ascienden desde el terreno y se quedan en la parte baja; por filtración entran por un punto concreto —remate, junta, alféizar— y dibujan la mancha hacia abajo; por condensación aparecen dentro, en las esquinas frías. Cada una se resuelve distinto y confundirlas cuesta una obra entera.

Desprendimientos. El hormigón se carbonata con los años, el acero de dentro pierde su protección y empieza a oxidarse. El óxido ocupa más volumen que el hierro original, así que empuja desde dentro hasta hacer saltar el recubrimiento. Cuando se ve la mancha de óxido, el proceso lleva años en marcha.

Canto de balcón con el hormigón desprendido y la armadura de acero oxidada a la vista

02 Cómo se repara

Sanear, pasivar, reconstruir y proteger. En ese orden.

Saltarse un paso es lo que hace que el daño vuelva. Y el más tentador de saltarse es el primero, porque es el que ensucia y el que descubre que el problema era mayor de lo que parecía.

  • Paso 01

    Saneado

    Se repica hasta encontrar soporte sano, golpeando para localizar las zonas huecas que no se ven. Es lo que define el alcance real: hasta aquí no se sabe cuánta fachada está afectada.

  • Paso 02

    Pasivado de armaduras

    El acero descubierto se cepilla hasta grado de limpieza y se trata con un producto que vuelve a protegerlo de la corrosión. Sin este paso, el óxido sigue trabajando bajo el mortero nuevo.

  • Paso 03

    Reconstrucción

    Se recupera la geometría con mortero de reparación de clase estructural según la norma EN 1504, respetando el recubrimiento mínimo del acero, que es justo lo que faltaba en origen.

  • Paso 04

    Protección

    Revestimiento anticarbonatación o impermeabilización del punto por donde entraba el agua. Si la causa sigue ahí, la reparación tiene fecha de caducidad.

03 El precio

Aquí el presupuesto depende de algo que nadie ve desde la calle.

En una reparación de patologías, la incertidumbre no está en el material: está en cuánta fachada aparece dañada al repicar. Por eso el orden correcto es catas primero, número después.

  1. Factor 01

    La extensión real del daño

    Solo se sabe repicando

    Lo que se ve desde abajo suele ser una fracción. El sondeo por percusión localiza las zonas huecas antes de presupuestar, y esa medición es la que manda.

  2. Factor 02

    Si hay armadura afectada

    Cambia de categoría

    Reparar un revestimiento no es lo mismo que reparar un elemento con acero corroído. Lo segundo es reparación estructural, con más pasos, más control y otro precio.

  3. Factor 03

    Si la causa sigue activa

    Obra previa

    Una filtración por cubierta o un remate mal resuelto hay que arreglarlo antes, y eso es una partida aparte. Reparar sin cortar la entrada de agua es tirar el dinero.

  4. Factor 04

    Elementos singulares

    Voladizos

    Balcones, cornisas, petos y molduras se reparan pieza a pieza, a mano, y a veces con apeo. Es la partida que más se dispara respecto a la fachada plana.

  5. Factor 05

    El acceso

    Medios auxiliares

    Andamio, plataforma o trabajos verticales. En intervenciones puntuales el medio de acceso puede pesar más que la propia reparación.

  6. Factor 06

    El acabado posterior

    Uniformidad

    Reparar deja parches. Si la fachada tiene años, igualar el color es imposible y suele compensar dar acabado al paño completo. Se decide con muestra en obra.

04 Urgencia

Qué hay que mirar hoy y qué puede esperar.

No todo lo que asusta es grave, y no todo lo que parece menor lo es. Estas son las tres categorías con las que trabajamos en la visita.

A

Hoy: riesgo de caída

Cascotes ya desprendidos, armadura vista en un balcón o voladizo, o revestimiento que suena hueco sobre una zona de paso. Aquí lo primero no es presupuestar: es balizar, poner redes o retirar lo que esté suelto. La reparación viene después.

B

Este año: daño en progreso

Grietas que han crecido de forma perceptible, manchas de óxido que reaparecen, humedades que avanzan cada invierno. No hay riesgo inmediato, pero cada temporada que pasa encarece la reparación porque el daño se extiende.

C

Puede que no sea nada

Fisuras finas de retracción del revestimiento, muy repartidas y estables. Son estéticas y no exigen obra. Si su fachada está en este caso se lo diremos, aunque signifique irnos sin trabajo. Es más barato para usted y más honesto para nosotros.

Si estas deficiencias salen en su ITE

01

¿Una grieta en la fachada es peligrosa?

Depende de tres cosas: el trazado, el ancho y si sigue moviéndose. Las fisuras finas y muy repartidas suelen ser retracción del revestimiento y no comprometen nada.

Preocupan las que tienen trazado diagonal o escalonado, las que atraviesan varios elementos, las que se abren más en un extremo que en otro y las que aparecen cerca de apoyos o esquinas. Esas hay que verlas.

02

¿Cómo se sabe si una grieta sigue moviéndose?

Con testigos: se coloca una marca rígida a caballo de la grieta y se observa durante un tiempo. Si se rompe o se desplaza, la grieta está viva; si aguanta, el movimiento se ha estabilizado.

La diferencia es importante porque cambia la reparación. Una grieta estabilizada se cose y se sella. Una viva necesita antes resolver la causa del movimiento, y sellarla sin más solo consigue que vuelva a abrirse por el mismo sitio.

03

¿Se puede reparar solo la zona dañada?

Técnicamente sí, y a veces es lo sensato. Pero conviene saber dos cosas antes de decidirlo.

La primera es que el sondeo suele descubrir bastante más superficie afectada de la que se veía. La segunda es estética: un parche nuevo sobre un paño envejecido no se disimula, y en fachadas con años suele compensar dar acabado al paño completo aunque solo se repare una parte.

04

¿Por qué vuelve a salir la humedad después de pintar?

Porque la pintura no era el problema. Una mancha de humedad es el síntoma; la causa es un punto por donde entra o sube el agua, y pintar encima la tapa unas semanas.

Peor todavía: muchas pinturas cierran el paso del vapor, así que el agua que ya está dentro no puede salir y acaba levantando la capa nueva. Primero se localiza y se corta la entrada de agua. La pintura es lo último.

05

¿Cuánto tarda una reparación de balcones?

Depende del número de balcones y de cuántos tengan el acero afectado, que solo se sabe tras el saneado. El trabajo es pieza a pieza y en gran parte manual, así que el plazo escala con la cantidad, no con los metros de fachada.

Hay además tiempos que no se pueden acelerar: los morteros de reparación necesitan curar antes de recibir el acabado. El calendario se cierra por escrito en el presupuesto, con la fecha de montaje y retirada del andamio.

¿Ha visto una grieta, una mancha o un cascote caído?

Vamos, la miramos, sondeamos la zona y le decimos qué es, por qué ha pasado y si corre prisa. Si resulta que no es nada, se lo diremos igual. La visita es gratuita y sin compromiso.