SATE Sistema de aislamiento térmico por el exterior
El aislamiento va por fuera. Y por eso no pierde metros.
El SATE —también llamado ETICS— envuelve el edificio por el exterior con un sistema de varias capas. Resuelve los puentes térmicos que un aislamiento interior no puede tocar, no reduce ni un centímetro la superficie útil de las viviendas y se ejecuta sin que nadie tenga que salir de casa.
- 6 capasDel adhesivo al acabado final
- 0 cmDe superficie útil perdida dentro
- Sin realojarToda la obra se hace desde el andamio
01 Qué es
Un sistema de capas, no una plancha pegada.
La palabra clave es sistema. El SATE no es un material sino un conjunto de capas que solo funciona si todas son compatibles entre sí y se ejecutan en orden. Por eso se trabaja con sistemas que cuentan con documento de idoneidad técnica, y no mezclando productos de distintos fabricantes.
De dentro hacia fuera: mortero adhesivo sobre el soporte, panel aislante, fijación mecánica con espigas, capa base de mortero con malla de fibra de vidrio embebida, imprimación y revestimiento de acabado. Cada capa tiene una función y saltarse una se paga años después.
Su ventaja sobre el aislamiento interior es geométrica: al envolver el edificio por fuera resuelve los puentes térmicos —frentes de forjado, pilares, cajas de persiana, jambas— que por dentro quedan siempre sin cubrir. Ahí es donde condensa el agua y aparecen los mohos.
02 Qué aislante
No hay un aislante mejor. Hay uno adecuado a cada fachada.
La elección depende del soporte, de la exposición, de las exigencias de reacción al fuego según la altura del edificio y del presupuesto. El espesor se calcula, no se elige por catálogo.
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EPS
Poliestireno expandido
El más habitual en fachada. Ligero, económico y con buen comportamiento térmico. Es la opción por defecto cuando no hay condicionantes especiales.
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Lana mineral
Roca o vidrio
Mejor comportamiento frente al fuego y mejor aislamiento acústico. Pesa más y encarece el sistema, pero en edificios altos suele ser exigible.
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XPS
Poliestireno extruido
Absorbe muy poca agua, así que se reserva para zócalos y arranques, donde el sistema está expuesto a salpicaduras y humedad del terreno.
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Espesor
Se calcula, no se copia
Depende de la zona climática, del cerramiento existente y de lo que exija la normativa aplicable. Lo definimos en el diagnóstico previo, no antes.
03 El precio
Por qué nadie serio le da un precio por metro cuadrado por teléfono.
Se puede encontrar un precio orientativo en cualquier buscador. El problema es que la cifra real de su edificio depende de seis factores, y ninguno se ve desde la calle.
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Factor 01
La superficie real
No la del planoSe mide fachada desarrollada, descontando huecos según criterio y añadiendo mochetas, cantos y remates. Entre la medición de plano y la real hay diferencias que cambian el presupuesto.
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Factor 02
El estado del soporte
Lo que más varíaEl SATE se adhiere sobre una base sana. Si hay zonas huecas, revestimiento disgregado o armaduras oxidadas, primero hay una obra de reparación que es independiente del aislamiento. Esto es lo que más encarece y lo que solo se sabe con catas.
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Factor 03
Aislante y espesor
MaterialEntre EPS y lana mineral hay diferencia de precio, y el espesor multiplica. Los dos se deciden en el diagnóstico, no por preferencia.
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Factor 04
La geometría de la fachada
ComplejidadUna fachada plana es rápida. Con balcones, molduras, tribunas o muchos huecos, la mano de obra por metro se dispara: cada encuentro hay que resolverlo a mano con perfiles y refuerzos.
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Factor 05
El andamio
Medios auxiliaresSuperficie, altura, tiempo de montaje y, en ciudad, la licencia de ocupación de vía pública. En fachadas estrechas y altas el andamio pesa mucho en el total.
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Factor 06
El acabado
Última capaUn acrílico estándar no cuesta lo mismo que un siloxánico o un acabado con árido a la vista. Se decide con muestra ejecutada en obra.
04 Cuándo no
Tres casos en los que le diremos que no es la solución.
Vendemos SATE, pero no en cualquier fachada. Estos tres casos los detectamos en la visita técnica y se lo decimos antes de presupuestar.
Fachadas con protección patrimonial
Si el edificio tiene catalogación o está en un entorno protegido, el SATE altera el plano de fachada y el aspecto original. Ahí la vía suele ser aislamiento por el interior o actuar solo en patios y medianeras.
Con patología estructural sin resolver
Tapar una grieta activa o una armadura en corrosión con un sistema aislante es esconder el problema y encarecer su reparación futura. Primero se repara, luego se aísla. En ese orden.
Cuando el vuelo no cabe
El sistema añade espesor hacia fuera. En calles estrechas puede invadir vía pública o afectar a la línea de fachada, y eso hay que resolverlo con el ayuntamiento antes de firmar nada.
01
¿Hay que salir de casa mientras se hace la obra?
No. Todo el trabajo se ejecuta desde el andamio, por el exterior. Las viviendas se siguen usando con normalidad durante toda la obra.
Lo que sí cambia es la convivencia: hay andamio delante de las ventanas, ruido en horario de trabajo y conviene tener cuidado con la privacidad y con dejar ventanas abiertas. Se avisa por escrito de las fases que afectan a cada vivienda.
02
¿Se pierde superficie dentro de la vivienda?
Ni un centímetro. Esa es la diferencia principal frente al aislamiento por el interior, que sí resta a cada estancia el espesor del trasdosado.
El SATE crece hacia fuera. Lo único que hay que comprobar es que ese vuelo adicional no invada la vía pública ni la línea de fachada, algo que se verifica antes de presupuestar.
03
¿Cuánto se ahorra en la factura?
Depende del estado de partida del edificio, de la orientación, del sistema de calefacción y de cómo se use cada vivienda. Cualquiera que le dé un porcentaje sin haber visto la fachada se lo está inventando.
Nuestro argumento no es el ahorro: es que la fachada queda reparada, estanca y protegida durante décadas, y que la mejora de confort térmico se nota desde el primer invierno. El ahorro llega, pero es la consecuencia, no el titular.
04
¿Se puede hacer sobre una fachada de ladrillo visto?
Técnicamente sí, siempre que el ladrillo esté sano y bien adherido, cosa que se comprueba con catas y sondeo de zonas huecas.
La decisión real es estética: el ladrillo visto desaparece bajo el acabado. Si la comunidad quiere conservar esa imagen, hay que valorar otras vías. Es una conversación que conviene tener antes de la junta, no después.
05
¿Cuánto dura la obra?
Depende de la superficie, de la reparación previa que haya que hacer y de la meteorología: el sistema tiene tiempos de secado entre capas que no se pueden acelerar, y con lluvia o frío intenso no se aplica.
El plazo se cierra por escrito en el presupuesto, fase por fase, con la fecha de montaje y de retirada del andamio. Es el dato que más pregunta una comunidad y el que más se incumple en el sector.
¿Está valorando aislar la fachada de su finca?
Vamos, hacemos catas, comprobamos el estado del soporte y le decimos si el SATE es la solución. Si lo es, sale un presupuesto cerrado por partidas con sistema, espesor, acabado y plazo. Si no lo es, se lo diremos igual.