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Servicio Rehabilitación de fachadas

Rehabilitación de fachadas: primero se lee, y después se repara.

Se llame rehabilitación, reforma o arreglo, el trabajo es el mismo: sanear lo que está dañado, reparar lo que falla y acabar la fachada para que aguante. Pintar por encima tapa el aviso y deja el problema debajo, trabajando.

  • Catas antesEl diagnóstico va delante del precio
  • Por partidasPresupuestos que se pueden comparar
  • Garantía escritaCon alcance y plazos concretos

Qué es de verdad

Lo que se ve es el acabado. El trabajo está debajo.

Una obra de fachada bien hecha tiene cuatro trabajos encadenados, y solo el último se ve desde la calle. Saneado: quitar todo el revestimiento que ha perdido agarre, que casi siempre es más superficie de la que se veía. Reparación: tratar lo que estaba debajo — armaduras oxidadas, grietas, juntas abiertas, cantos de balcón deshechos.

Aislamiento, si toca y compensa; no siempre toca. Y acabado, que es lo único que verán los vecinos y por lo que van a juzgar la obra entera.

Por eso dos presupuestos por la misma fachada pueden diferir un treinta por ciento sin que ninguno mienta: uno prevé sanear el veinte por ciento del paramento y el otro el sesenta. La diferencia no está en el acabado, está en lo que cada uno ha decidido no tocar.

Operario de espaldas en un andamio, delante de una fachada de ladrillo con el revestimiento antiguo picado y retirado a grandes zonas

Cómo va una obra

De la primera visita a la entrega.

El orden importa, y saltarse un paso se paga en el siguiente. Esta es la secuencia real de una rehabilitación de fachada.

  • Antes

    Visita y catas

    Se abre el revestimiento en varios puntos para ver qué hay debajo. Sin esto, el presupuesto es una estimación con otro nombre.

  • Antes

    Presupuesto por partidas

    Andamio, saneado, reparación, aislamiento y acabado, cada uno con su medición. Es lo que permite comparar tres ofertas y defender la derrama en junta.

  • Antes

    Licencia y ocupación

    El permiso de obra y la ocupación de vía pública los tramitamos nosotros: preparamos los papeles y los presentamos en el ayuntamiento. La comunidad solo firma la autorización.

  • Obra

    Andamio y saneado

    Se monta y se repica todo lo que suena hueco. Aquí es donde aparece lo que no se veía desde la calle, y donde se decide si el alcance cambia.

  • Obra

    Reparación

    Armaduras, grietas, juntas, cantos de balcón y petos. Es la parte que nadie verá y de la que depende que el acabado dure.

  • Entrega

    Acabado y documento de garantía

    El revestimiento final y, al terminar, un documento firmado con qué cubre la garantía y durante cuánto. No una frase, un papel.

Cuándo toca

Casi nunca se decide antes de que aparezca un aviso.

Lo habitual es que una comunidad llegue por una de estas cuatro puertas: una ITE desfavorable que obliga a subsanar deficiencias, un desprendimiento que asusta, humedades que ya han entrado en las viviendas, o una derrama que la finca lleva años posponiendo.

Las cuatro tienen algo en común: para cuando se decide, el daño ya lleva tiempo trabajando. Una grieta que hoy es una línea fina lleva años dejando entrar agua por detrás, y esa agua es la que oxida la armadura que mañana hará saltar el hormigón.

No decimos esto para meter prisa. Lo decimos porque cambia el presupuesto: una fachada que se atiende cuando aparece la primera fisura cuesta menos que la misma fachada tres inviernos después, y la diferencia no la pone nadie más que el tiempo.

Cata abierta en una fachada: el revestimiento retirado deja a la vista el ladrillo y el mortero degradado, con marcas de lápiz y un nivel apoyado al lado

Dónde lo hacemos

Rehabilitación de fachadas, zona a zona.

Estamos en Lliçà de Vall. Cada zona tiene su página, con el tipo de edificio que hay allí y los problemas que aparecen en él.

¿Su municipio no está en la lista? Pregúntenos igual. Trabajamos en toda Cataluña y la respuesta depende más del tamaño de la obra que de los kilómetros. Solicitar visita técnica

¿Qué diferencia hay entre pintar la fachada y rehabilitarla?

Pintar es dar color al revestimiento que ya hay. Rehabilitar es quitar el que ha fallado, tratar lo que hay debajo y volver a construir el acabado. Son trabajos distintos, con precios distintos, y el error caro es pedir el primero cuando el edificio necesita el segundo.

La señal más clara está en el sonido: si al golpear el revestimiento suena hueco, es que ha perdido agarre. Pintar encima de eso dura hasta el siguiente invierno, y entonces se cae la pintura y el mortero de debajo a la vez.

Qué acabados existen y cuál dura más

La fachada se ve bien. ¿Cómo sabemos si hay que hacer algo?

Desde la calle no se sabe, y ese es justo el problema. Lo que se ve es la última capa; lo que falla está detrás. Hay indicios que se pueden mirar sin ser técnico: manchas de humedad que reaparecen tras pintar, óxido asomando en cantos de balcón o barandillas, juntas abiertas, y revestimiento que suena hueco al golpearlo.

Si aparece alguno, conviene mirarlo. Y si no aparece ninguno pero el edificio pasa de cuarenta años, la inspección técnica lo dirá antes o después.

¿Hace falta un arquitecto para una obra de fachada?

Depende del alcance y del ayuntamiento. Una reparación puntual y una intervención que afecta a elementos estructurales o al aspecto del edificio no se tramitan igual, y cada municipio tiene su ordenanza.

Lo miramos antes de presupuestar, no después. Si el proyecto necesita dirección facultativa, lo decimos desde el principio y se incluye en el presupuesto como una partida más, para que nadie se lo encuentre a mitad de obra.

¿Cuánto aguanta una fachada rehabilitada?

Depende de tres cosas: cuánto se saneó de verdad, qué acabado se puso y a qué está expuesta la fachada. No es lo mismo una orientación norte en el interior que una primera línea de mar.

Lo que sí podemos concretar es lo que cubrimos nosotros: en la entrega se firma un documento de garantía con el alcance y los plazos escritos. Desconfíe de quien le dé una cifra de años por teléfono sin haber visto la fachada — no la puede saber.

Qué mueve el precio de una fachada

¿Su comunidad se está planteando la obra?

Vamos a ver la fachada, hacemos las catas necesarias y le entregamos el diagnóstico con fotos y el precio desglosado por partidas, listo para llevar a la junta. La visita es gratuita y sin compromiso.